El ejercicio y la alimentación

Habibi si te dedicás full time al bellydance —ya sea bailando en escenario todos los días o dando clases seguidas sin parar— el cuerpo te pide que lo cuides de verdad. Acá en Dubái, o en cualquier lugar donde el ritmo sea intenso, no alcanza con 'bailar mucho'. Necesitás ejercicio específico para fortalecerte (caminar, pesas ligeras, yoga o pilates para el core y la flexibilidad) y una alimentación que te dé energía sin inflarte.

En Argentina muchas veces se habla poco de esto, pero la verdad es que si no tenés una rutina básica de movimiento y comida consciente, el cuerpo se resiente: te cansás más, te lesionás fácil o perdés motivación. No es magia, es constancia. Y si estás en otro país, con cambios de horario y clima, todavía más.

Lo que nadie te cuenta de ser bailarina o profe full time

Cuando llegás por primera vez a trabajar acá, el cuerpo cambia mucho al principio. Hay una pérdida de peso rápida porque el ritmo es diferente: bailás todos los días, sudás un montón, el calor te quema calorías extra, y la comida cambia. También influye el agua, el clima seco, el uso horario... todo junto. Algunas chicas lo viven como 'necesario' para encajar en el mercado estético de Medio Oriente, y sí, hay exigencias, pero también muchas terminan haciendo cosas artificiales (operaciones o dietas extremas) porque creen que es la única forma. A mí me pasó que tuve que ajustar mi alimentación y rutina para no bajar demasiado, pero lo importante es escuchar al cuerpo: si perdés energía o te sentís mal, no es 'normal'. Es una señal de que hay que equilibrar, no forzar.

Los cambios corporales al llegar a Medio Oriente

lo que me pasó a mí (y a muchas)

El choque climático y cultural

El primer verano en el desierto es fuerte, habibis. Las temperaturas son altísimas, y el cuerpo argentino no está acostumbrado. Bailar al aire libre es raro (casi no pasa en verano), pero igual el calor afecta todo: te deshidratás más rápido, te cansás antes, y hasta el humor cambia. Después el cuerpo se adapta, pero cada verano me cuesta un poco al principio.

Lo mismo con el choque cultural: el ritmo de vida, la comida, el agua, todo es distinto. Si no cuidás el descanso, la hidratación y la mente (meditar un rato, desconectar del celular, hablar con amigas), te quemás. Por eso para mí el self care no es lujo, es supervivencia: dormir bien, moverme sin obsesión, comer lo que me nutre y darme espacio para respirar.

H2O

+Descanso

Dormir bien es clave.

Hidratación a full.

Cómo me adapté sin volverme loca

Cuidar de mí no es un lujo, es una necesidad para poder entregar lo mejor de mí en cada presentación y en cada clase. Te invito a explorar tu propio camino hacia el bienestar, a escuchar tu cuerpo y a nutrir tu alma.
¡Una bailarina fuerte y feliz es una bailarina que inspira!
- Denise Simon

Mi experiencia con SIBO

Por qué el autocuidado no es opcional

Les cuento algo personal: hace un tiempo tuve SIBO (small intestinal bacterial overgrowth), que es un desbalance de bacterias en el intestino que te deja hinchada, sin energía y con la digestión hecha un desastre.

El tratamiento (antibióticos, dieta estricta) me alteró mucho la rutina: perdí fuerza, me sentía cansada todo el tiempo y hasta el baile me costaba. Me di cuenta de que si no cuidaba el cuerpo, la mente y el espíritu de forma integral, nada funcionaba. Ahora priorizo más el descanso, la hidratación, comer alimentos que me sienten bien y moverme sin exigirme demasiado.

No es que sea perfecta, pero sí sé que si no me cuido en los tres planos —físico, emocional y espiritual—, no puedo dar lo mejor en el escenario ni en las clases. Así que, habibis, si están empezando o ya son pro, no esperen a que el cuerpo les pida auxilio. Cuidarse es lo que nos permite seguir bailando con amor por mucho tiempo. 💜🧘‍♀️