Cómo empezó todo

Si me preguntan cómo llegué hasta acá, les cuento todo sin filtros, porque mi historia es como la de muchas que empezamos bailando por pasión y terminamos haciendo de esto nuestra vida.

Vamos paso a paso y desde el comienzo, están listos habibis?

De chiquita ya sabía que esto era lo mío

Desde que tenía 14 años empecé a enseñar a otras nenas a bailar, y a los 15 ya me subía al escenario en un restaurante árabe-griego y en eventos regionales. Fue todo aprendizaje sobre la marcha, habibis: la adrenalina de las luces, el público mirándote... Me acuerdo y se me pone la piel de gallina. Era adolescente y ya sentía que el bellydance era mi refugio, mi forma de expresarme. Cada show me daba más confianza, aunque al principio era una bola de nervios.

Emigrar: un salto de fe, con valija y todo

A los 22 decidí irme a recorrer el mundo, y no fue fácil, eh. Empecé trabajando en hoteles 5 estrellas y restaurantes libaneses en Líbano, Irak, Siria, Túnez, Jordania... y terminé en los Emiratos, bailando en Dubai, Abu Dhabi, Ras Al Khaimah, Fujairah y Al Ain.

Fueron años de adaptación total: climas diferentes, culturas que te cambian el chip, y bailando todos los días como si fuera un trabajo normal. Pero eso me hizo crecer un montón, tanto en el baile como en la vida. Aprendí a manejar el calor del desierto, los cambios en la alimentación y hasta el SIBO que me agarró una vez y me obligó a cuidar más mi cuerpo.

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Dubái: donde todo se hizo más intenso y real

Ahora con 26, llevo 5 años acá en Dubái, bailando todas las noches en escenarios que me dejan sin aliento. Cautivar al público árabe con mi toque argentino-libanés es lo que me llena el alma.

Pero no es solo baile: es autogestión total. Yo manejo mis contrataciones, el regateo con clientes (porque acá les encanta bajar precios, ja), y hasta soy mi propia maquilladora y costurera en el día a día.

No tengo un equipo gigante, pero sí gente de confianza como Lali (mi todo-en-uno), Laura y Adriana para fotos y makeup, y las chicas de Egipto que me mandan los trajes. Es cansador, pero me encanta porque controlo todo.

Coaching

Compartir lo que amo

Además de bailar, soy coach y doy clases presenciales y online. Participo como jurado en concursos, armo coreografías para el mundo entero... Es una entrega distinta: ver cómo mis alumnas crecen, conectan con su energía y se transforman. Enseñar es más personal, habibis: manejás la subjetividad de cada una, el grupo, las dinámicas. Y aunque bailar tiene su cuota de ego (en el buen sentido), enseñar es puro dar para que ellas brillen.

Presente

Expansión y crecimiento

Hoy la cultura árabe me corre por las venas y el corazón, es mi pasión desde chiquita y para siempre. Cada presentación me da más experiencia, pero también me obliga a cuidarme. Y ni hablar de compartir con todos Uds. este logro inmenso que es poder llevarles lo que se y amo hacer estén donde estén, es algo que hace mucho quería hacer y hoy lo pudimos hacer realidad a través de esta plataforma que no solo me permite enseñar sino que me conozcan desde otro lugar.

Seguí mi Blog

En mi blog voy a compartir con vos mi aventura en primera persona.

Clases

Descubrí el arte del bellydance y toda la magia de Dubai.

Presentaciones

Podes verme en vivo en los mejores escenarios de Dubai.